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Los cacharros de la campaña antidengue se tapan en La Olla

Las cargas y cargas de elementos que pueden tener adheridos huevos del mosquito Aedes aegypti y que se sacan en cada descacharrado tienen un

Así lo aseguró el médico Fabián Zelaya, director de Epidemiología municipal: “Todas las cargas de cacharros son llevadas al predio conocido como La Olla, al fondo de San Isidro, y son tapados con tierra, de manera que no se conviertan en fuentes de contaminación o nuevos focos de proliferación del mosquito”.  

Indicó que este enterramiento sanitario consiste en rellenar el terreno con los desechos -que suelen tener gran volumen- y cubrirlos con tierra, “así no hay el menor contacto con el ambiente, porque cuando sacamos cacharros de las viviendas, pueden llevar adheridos huevos de Aedes, que se sabe que pueden eclosionar con un poco de agua y las temperaturas elevadas. También si estos desperdicios contienen agua pueden tener larvas de mosquitos transmisores de enfermedades o también esconder otras plagas”.

En Posadas se confirmó un caso de dengue (positivo por test rápido) y se estudian otros sospechosos.

Zelaya detalló que en las primeras semanas de enero se hicieron cuatro grandes operativos y “ya se sacaron poco más de 50 cargas de basura sólida que son clasificados como cacharros”.Estos residuos son mayormente neumáticos, muebles viejos, electrodomésticos,chapas oxidadas, latas y hasta carrocerías de automóviles, entre otros cientos de inservibles que se acumulan en las casas o en las esquinas de los barrios.

“Tenemos una atención especial por el destino final de esta basura, porque sabemos que son potenciales criaderos y que si no hay un buen manejo, se corre el criadero a otro lugar”. 

Por esta razón, el funcionario que lleva adelante la coordinación de los trabajos de control de vectores siguió: “Se llevan los camiones a La Olla, se descarga todo el material, en el día se hace el relleno y queda cubierto con tierra, no es algo que se deja para otro día, sino que el mismo día que se llevan las cargas ya se completa el tratamiento sanitario”.

Con esta modalidad, se busca reducir la posibilidad de que personas que se acercan al lugar saquen algunos trastos para reciclarlos o venderlos y dispersen los criaderos. 

Minibasurales

Un problema extendido en los barrios es la formación de minibasurales, que crecen alrededor de los llamados puntos limpios, donde se emplazan los contenedores que no dan abasto.

En Villa Cabello -zona crítica por riesgo de dengue- los vecinos se quejan de los basurales a cielo abierto. Los habitantes más desaprensivos suelen arrastrar hasta la zona de contenedores todo tipo de descartes: basura electrónica, colchones, escombros, ramas y bolsadas de residuos domésticos que son desparramados por perros, gatos y ratas. 

Justamente para revertir la generación de minibasurales, desde la Municipalidad acompañan el operativo de control del vector del dengue con acciones de concientización sobre el buen manejo de la basura.

“Se intenta que la gente no acumule tantas cosas que no usa en sus patios y que aproveche los operativos de descacharrado que se hacen de manera rotativa en los barrios para desprenderse de la basura que es de gran tamaño y que pesa, ya que es un servicio que hace la comuna para combatir al mosquito”, recomendó.

Además, se desalienta la quema de basura porque contamina “se quema de todo y se perdieron varios contenedores de esta forma”, dijo Zelaya. Uno de los ejes de la educación sanitaria en la comuna es lograr que los vecinos mantengan limpia su manzana y su barrio. “Una sola casa con criadero puede expandir el mosquito a toda la manzana, ya que puede volar hasta 100 metros, ahora no tenemos el virus, pero si hubiera circulación ese mosquito podría enfermar a los vecinos”.

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