Locales

Reconocimiento para Misiones

Augusto González Polo llevó adelante el cortometraje En la sorprendente era de la comunicación.

No es extraño ver en la cotidianeidad de nuestros días tanto a niños, como jóvenes y adultos sumidos ante la brillante pantalla de un celular. Si bien acercan y permiten, mediante internet, una llegada virtual nunca antes visto, también es real que esta supuesta supercomunicación al mismo tiempo que une, separa. Une a los que están lejos y separa a los que están cerca.
Tomando esta temática como eje, el realizador correntino pero misionero por adopción, Augusto González Polo llevó adelante el cortometraje En la sorprendente era de la comunicación, que recibió junto a Y ahora elogiemos las películas, de Nicolás Zukerfeld, el premio al Mejor Cortometraje Argentino Ex Aequo que otorgó el Fondo Nacional de las Artes en el marco del 32° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata que cerró ayer.
No fue la única producción de la tierra roja en tan significativo evento del séptimo arte ya que en la Competencia Oficial Argentina, el filme de Gustavo Biazzi, Los vagos se peleaba el podio. Finalmente se lo quedó El azote de José Celestino Campusano, pero el misionero Biazzi y su equipo se llevaron más que buenas críticas de parte del jurado.

El interior y el internet
En la sorprendente era de la comunicación tiene 15 minutos de duración y se centra en el personaje interpretado por el aristobuleño Marcelo Márquez, un hombre que trata de buscar pareja por internet pero se encuentra con el inconveniente de que en el pueblo misionero donde vive la señal es muy mala, por lo que su cometido será difícil de alcanzar.
“Vi cómo la tecnología está afectando a las relaciones, se nota más acá en Capital en el subte cuando veo a las personas con su celular, es más chocante. Pero cuando te vas a las afueras del pueblo no es tan así”, comentó González Polo a El Territorio.
El cortometraje, según especificó, se grabó “de a poquito por varios años”, con Aristóbulo del Valle, la localidad que lo vio crecer, como principal escenario. Comenzó su rodaje en 2014 y estuvo listo el año pasado.
“Marcelo Márquez no es actor profesional, trabaja en un taller metalúrgico pero tiene un talento natural, es gracioso de por sí. Trabajó conmigo en Capital, también en un documental y me puso muy contento que haya podido viajar para la presentación”, destacó.
Este premio representa un aliento para el realizador porque según señaló “no venía teniendo suerte en otros festivales, por lo que ya haber quedado en la selección de un festival tan importante a nivel internacional como lo es el de Mar del Plata, fue un primer triunfo”.
“Yo realmente no tenía expectativa pero al jurado le gustó la fotografía, yo no soy experto en eso pero como lo filmé a la hora mágica de Aristóbulo, en verano en el atardecer, eso funcionó. También les gustó la música que es de una banda correntina que se llama Las Liebres. El corto tiene partes dramatizadas y partes de registro documental”, sostuvo el realizador.
Augusto aún desconoce en qué consiste este premio del Fondo Nacional de las Artes, pero por lo pronto figurar en la selección del festival le abrió puertas a otros eventos cinematográficos. Espera también que sea un empujón para su próxima película llamada Fantasma vuelve al pueblo, cuyo proyecto fue presentado al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) y espera su aprobación.
“La idea es tener el rodaje en Aristóbulo y las afueras. Se trata de dos amigos que se reencuentran después de mucho y se dan cuenta de que los dos cambiaron, están de los lados diferentes de la grieta”, contó al respecto para finalizar el también director de Capital y Granada y al paraíso.

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