Locales

Denuncian a la Aduana de Posadas como un paraíso del contrabando.

La presentación ante el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, señala que la Aduana posadeña es prácticamente un manual del contrabando fácil

La presentación ante el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, señala que la Aduana posadeña es prácticamente un manual del contrabando fácil, realizado a través del puente que une Posadas con Encarnación. El caso del empresario Marcelo Zbikoski, y un comercio “hormiga” que fundió a los comerciantes misioneros e inunda las calles porteñas de electrónicos baratos, conocidos como “bagallo”. CAPITAL FEDERAL y POSADAS. Con 7.000 kilómetros de frontera terrestre, controlar cada paso de la Argentina es difícil. Pero la tarea se vuelve sencilla si automóviles, camiones y hasta un tren cruzan por el mismo puente, de apenas 2.550 metros. En ese caso, si no hay control es por falta de voluntad y complicidad. Eso es lo que ocurre en el Puente San Roque González de Santa Cruz, que una la capital de Misiones (Posadas) con la ciudad de Encarnación (Paraguay). Esto se detalla, con nombres y cargos exactos, en la denuncia que el abogado Santiago Dupuy de Lome presentó ante la Justicia Federal, y que el juez Rodolfo Canicoba Corral tiene bajo el número de causa 12031/17. Dupuy de Lome tiene conocimientos del sector aduanero, y los exhibe detallando desde el jefe regional de la Aduana de Posadas, hasta el responsable del puente o los empleados más rasos. Según el sitio Minuto de Cierre, uno de los grandes favorecidos de este esquema es el empresario Marcelo Zbikoski, dueño del servicio monopólico de colectivos de Posadas, del tren que cruza el puente internacional sin ningún control, de micros de larga distancia, y supuesto comprador futuro del Grupo Plaza, de los hermanos Cirigliano –presos por las 51 muertes producidas en la llamada Tragedia de Once. Según la denuncia de Dupuy de Lome, la vista gorda que hacen desde el primero hasta el último de los aduaneros en el puente Posadas-Encarnación, permite una recaudación ilegal de “30.000 a 50.000 por carril y por guardia. Se le paga al Jefe de Turno, al Jefe de Guardia de Gendarmería, al casillero de Migraciones para que registre rápido o no registre, y al jefe delos “paseros” para que avise si la Prefectura o la Policía Federal están afuera del puente. Y se juntan todas las guardias para que el Jefe de Resguardo que organiza los giros de guardia, y para el Administrador que los avala”. - Fuente- MisionesCuatro.

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