Ictericia en el recién nacido: cinco señales para identificarla y tratarla a tiempo
Se trata de una afección frecuente en los neonatos que provoca que la piel y las partes blancas de los ojos se tornen amarillas a partir de
El nacimiento de un bebé es el momento más esperado por las familias, pero hay que estar atentos a determinadas señales para evitar complicaciones futuras. Es el caso de la ictericia, una afección frecuente en los neonatos que provoca que la piel y las partes blancas de los ojos (esclerótica) se tornen amarillas a partir de un exceso de bilirrubina en la sangre.
"Es importante destacar que, en general, el pronóstico es bueno y el bebé logra recuperarse por completo. En la mayorÃa de los casos de ictericia neonatal leve o moderada no se requiere tratamiento, sino que la afección desaparece al cabo de una o dos semanas, cuando el bebé es capaz de eliminar el exceso de bilirrubina en sangre por sà solo -especificó la médica pediatra MarÃa Cecilia Avancini-. En cuadros más complejos y especÃficos, con los controles y el tratamiento apropiado, se logra eliminar la afección para la semana 12 de vida".
La jefa de PediatrÃa de Vittal detalló los diferentes tipos de ictericia:
– La ictericia fisiológica (normal): la mayorÃa de los recién nacidos presentan este tipo de ictericia leve debido a la inmadurez de sus hÃgados. Generalmente, aparece entre el segundo y el cuarto dÃa de vida y desaparece cuando tienen entre una y dos semanas de vida.
– La ictericia del prematuro: los bebés que nacen antes de 37 o 38 semanas no siempre son capaces de alimentarse adecuadamente y sus cuerpos están todavÃa menos preparados para excretar la bilirrubina eficazmente.
– La ictericia asociada a la lactancia materna: en estos casos, la afección puede generarse cuando un bebé amamantado no está ingiriendo suficiente cantidad de leche materna, lo que se denomina "ictericia por no amamantamiento", ya sea por sus dificultades con la lactancia o porque a su madre todavÃa no le bajó la leche. También puede ocurrir cuando la alimentación se programa con base en el reloj y no por la demanda espontánea del bebé.
– La ictericia asociada a la leche materna: entre el 1 y el 2% de los bebés amamantados presentan un tipo de ictericia provocada por unas sustancias presentes en la leche materna que pueden hacer que aumente la concentración de bilirrubina en sangre, dado que impiden la excreción de bilirrubina a través de los intestinos. Este tipo de ictericia aparece a partir de los tres a cinco primeros dÃas de vida y suele mejorar lentamente entre la tercera y la duodécima semana.
– Incompatibilidad de grupo sanguÃneo (problemas de Rh o ABO): si un bebé tiene un grupo sanguÃneo distinto al de su madre, es posible que la madre fabrique anticuerpos que destruyan los glóbulos rojos de su hijo, provocando una acumulación repentina de bilirrubina en la sangre del lactante. La ictericia producida por la incompatibilidad de grupo sanguÃneo puede aparecer tan pronto como en el primer dÃa de vida. Antes, los problemas de Rh ocasionaban la forma de ictericia más grave, pero ahora se pueden prevenir inyectando inmunoglobulina Rh a la madre.
Y enumeró cuáles son las señales que hay que tener en cuenta y frente a qué cuadros se debe acudir a un control médico inmediato:
– Cuando
el bebé tiene ictericia durante las primeras 24 horas de vida.
– Si la ictericia se está extendiendo, oscureciendo o intensificando.
– Si el bebé tiene una temperatura rectal de más de 37,8º C.
– Cuando el niño recién nacido no se alimenta bien.
– Si los papás perciben que el bebé está más somnoliento que de costumbre.
Finalmente, para los niveles altos de ictericia se puede utilizar la fototerapia, un tratamiento con una lámpara especial que ayuda al cuerpo a eliminar la bilirrubina, y si un bebé presenta una ictericia grave que no responde a las indicaciones habituales, puede ser necesario hacerle una transfusión de sangre.
