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Vacunación y detección precoz de enfermedades, prioridades del año.

El sector de la salud tiene sus prioridades de cara al próximo año.

Educación comunitaria, planificación familiar, vacunación y fortalecer la alta complejidad se erigen como puntos clave en los que se debe hacer hincapié. “Esto incluye que todos los actores sociales, como por ejemplo los mismos profesionales de la salud y los medios de comunicación, entiendan que las noticias sin sustento científico sólo dañan a la población, ya que incitan a no vacunarse, a no acudir al médico, etcétera. 

Entender esto nos llevará a tener una ciudadanía más sana y mejor informada. Sin dudas es lo correcto y se hace en todo el mundo serio. Un caso claro es el de la gripe y el dengue”, señaló en diálogo con El Territorio el ministro de Salud de la provincia, Walter Villalba.

¿Qué áreas se deben reforzar?
Tenemos que reforzar acciones para incrementar nuestra cobertura, ya que es más barato prevenir. Además tenemos un país con uno de los calendarios de vacunación más completos e integrales del mundo. Hay que aprovecharlo. Y es muy importante la detección precoz de las enfermedades crónicas no transmisibles. Son la primera causa de muerte y enfermedad en el mundo y Misiones no es distinta en esto. Hay que aumentar las acciones comunitarias tendientes a la detección precoz del cáncer de colon, mama y cérvix. Y además, aumentar paralelamente la capacidad de respuesta terapéutica, desde la puesta en marcha del Instituto Misionero del Cáncer., con la inclusión de radioterapia externa y braquiterapia.

Teniendo en cuenta el último brote de dengue y la amenaza de zika, ¿cómo nos encontrará el verano a los misioneros?
El sistema sanitario dio muestra cierta y probada de efectividad ante la más grande epidemia de dengue de la historia de nuestro país. Estamos mucho mejor que hace algunos años en cuanto a las camas críticas. Pero ningún sistema sanitario se planifica sobre epidemias. Y el contexto regional no es para nada optimista. Me refiero a las cifras registradas en Brasil y Paraguay. La segunda cuestión está en la población. La gente debe saber que en cuestiones de epidemiología, en enfermedades transmitidas por vectores, hay mucho de responsabilidad ciudadana. La conciencia del vecino y la limpieza domiciliaria son más impactantes en cifras epidemiológicas que cualquier otra acción. Y por otra parte una cuestión no menor es la asimetría económica que lleva a los misioneros a Brasil y Paraguay permanentemente a hacer compras y tener exposición a otros serogrupos del virus. Esto acarrearía potencialmente mayor posibilidad de casos graves. Un tema preocupante es el del zika.

Esta enfermedad además de ser transmitida por el mosquito también se puede transmitir verticalmente de madre a hijo en el embarazo y por vía sexual. Pero además su relación con la producción de síndromes neurológicos como el de Guillain-Barre y microcefalia en el producto del embarazo con secuela neurológica en los niños es algo que social y sanitariamente puede ser devastador, ya que se produciría una cantidad de recién nacidos que serían dependientes de terceros para toda su vida, siendo además necesaria una cantidad de contención social, económica y sanitaria que hoy no se puede determinar ciertamente. 

Entonces, agregamos otra recomendación, y es que si alguna madre ya está embarazada o busca quedar embarazada, no viaje a zonas endémicas como Brasil por ejemplo, además de las que ya sabemos con respecto a los criaderos de los mosquitos.

En cuanto al recurso humano, ¿es viable incorporar especialistas en el interior?
Existen especialistas en el interior. A veces la población demanda especialidades que no son justificables desde lo estadístico. No somos necios en saber que especialidades como la pediatría, obstetricia, clínica médica y medicina general son hoy más críticas que las superespecialidades que a veces se reclaman, como por ejemplo neurocirugía. Teniendo una cantidad adecuada de especialistas, en las primeras que mencioné cubriríamos un 75% a 80% de la patología de la población misionera, dejando el resto para la atención de las otras especialidades que se mencionan a diario. Pero por otro lado, el recurso humano especializado y formado es una problemática multifactorial y nacional. Por ejemplo, es reconocido el déficit nacional de neonatólogos. Y probablemente haya superpoblación de traumatólogos. Hay pocos emergentólogos y terapistas. Se da esto porque los médicos se inclinan por especialidades más rentables. Y falta una política al respecto a nivel nacional. Sin embargo, nuestra provincia ha dado muestra de implementar una política clara en este sentido.fuentes(elterritorio.com.ar)


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