Protesta yerbatera: Gestos que poco se ven y casi nunca se captan.
Nadie lo esperaba. Ni los manifestantes piden disculpas ni los policÃas lloran. Nunca.
Unos de los policÃas que estuvo de guardia en la puerta del Instituto Nacional de la Yerba Mate, durante los siete dÃas de la protesta de los productores, se quebró cuando don Mario, aquel viejo alto y desgarbado, se acercó a pasarle la mano y pedirle disculpas por las tensiones de estos dÃas.
El hombre lo miró fijo y sonrió. Quiso agradecer el gesto del colono pero el nudo le vino desde el estómago y solo apretó los labios; apenas controló esas lágrimas traicioneras que delataron sus ojos grandes, y ahora rojos, y le extendió la mano, esta vez con la guardia baja.
Nadie lo esperaba. Ni los manifestantes piden disculpas ni los policÃas lloran. Nunca.
Se miraron un par de segundos a los ojos, sinceros, reconociéndose –supongo- uno en el otro e intercambiaron una charla tranquila, breve, que nadie se animó a interrumpir. El hombre del uniforme y el hombre del sombrero se sostenÃan de la mano, reconociendo uno la labor del otro. Lo breve no le quitó lo intenso.fuente(misionesonline.net)
