
Pulso al límite: el Congreso debate la reforma laboral en medio de un país paralizado por el paro de la CGT
Mientras el oficialismo busca la aprobación definitiva del proyecto en Diputados, la huelga general vació las calles y dejó sin transporte a millones de trabajadores.
El oficialismo logró este miércoles avanzar con el dictamen de mayoría del proyecto de modernización laboral durante un plenario conjunto de las comisiones de Legislación del Trabajo y Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados. La sesión para debatir la iniciativa en el recinto fue convocada para este jueves a partir de las 14 y, según el conteo previo, La Libertad Avanza tendría prácticamente garantizado el quórum.
Al inicio del plenario, el jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, anunció que el oficialismo eliminaría el artículo 44 del proyecto, tras los cuestionamientos expresados por bloques aliados. Ese artículo, incorporado en el Senado en la última tanda de modificaciones, establecía una reducción del salario al 50% o al 75% en caso de enfermedad o accidente, según se tratara o no de una actividad voluntaria y consciente del riesgo. Además, disminuía el período de cobertura, que actualmente es de entre 6 y 12 meses, a un rango de entre 3 y 6 meses, dependiendo de si el trabajador tenía o no carga de familia, y eliminaba la extensión adicional por antigüedad.
La polémica que se generó tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales llevó a que algunos bloques aliados pusieran en duda su acompañamiento. Frente a ese escenario, el oficialismo resolvió dar por terminada la discusión y eliminar directamente el artículo. En varios despachos oficiales apuntaron contra el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien había puesto como ejemplo en una entrevista el caso de un trabajador que se lesionaba jugando al fútbol en su tiempo libre.
Pese a esta concesión, desde La Libertad Avanza adelantaron que no habrá modificaciones en el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), cuya función es asistir a los empleadores privados en el cumplimiento del pago de indemnizaciones y otras obligaciones laborales previstas en la Ley de Contrato de Trabajo, incluidas las del Régimen de Trabajo Agrario.
El FAL se financiará con contribuciones mensuales obligatorias: las grandes empresas deberán aportar el 1% de las remuneraciones brutas de cada trabajador, mientras que las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) deberán aportar el 2,5%. Esos aportes patronales hoy se destinan al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), por lo que la creación del fondo podría impactar en el financiamiento de las jubilaciones.
Este punto generó el rechazo de distintos bloques aliados y dialoguistas, especialmente de aquellos que representan a provincias que cuestionan una eventual desfinanciación de la ANSES. Provincias Unidas, Innovación Federal, los diputados tucumanos de Independencia y los legisladores catamarqueños cercanos al gobernador Raúl Jalil expresaron públicamente sus objeciones al esquema del FAL.
Durante el plenario expusieron distintos oradores, entre ellos referentes de la conducción de la CGT. El clima fue tenso a lo largo de toda la jornada y hubo reiteradas referencias al cierre de la planta de Fate, que dejó a casi mil trabajadores sin empleo.
“Desde la CGT venimos a expresar nuestro rechazo absoluto a este proyecto. ¿Qué moderniza? No se habla de robótica, de nuevas tecnologías o IA, ni de nuevos modos de relaciones de trabajo. Se habla de quita de derechos y de debilitamiento de derechos colectivos. Además hay una gran transferencia de recursos de los trabajadores al sector empleador. Se bajan los aportes patronales y se crea el FAL, implica una transferencia de 6 mil millones anuales”, sostuvo Jorge Sola.
En la misma línea, Cristian Jerónimo advirtió a los bloques aliados que “en el 2001, cuando fracasó un proyecto que era muy parecido a este, los legisladores pagaron un costo muy alto”. Y agregó: “El pueblo argentino no se va a olvidar de los que traicionen a los trabajadores”.
Más duro aún fue Octavio Argüello, quien lanzó: “Aquel que dé quórum está traicionando al pueblo. Hoy están atrevidos y muy agrandados. No sea cosas que mañana se de vuelta la torta. No traicionen al pueblo trabajador porque vamos a hacer tronar el escarmiento”.
Desde el sector empresario, el director de Asuntos Corporativos de Rappi, Gabriel Buenos, respaldó la iniciativa y aseguró que la reforma “interpreta bien las necesidades de los trabajadores de plataforma”. “El 65% de los trabajadores de plataforma se conectan menos de 3 horas por día. La posibilidad de elegir el día, la hora y el tiempo es el principal reclamo. Este proyecto interpreta bien las necesidades de los trabajadores”, afirmó.
En un sentido similar se expresó el presidente de IDEA, Santiago Mignone, quien planteó: “Este proyecto no enfrenta al capital y el trabajo, sino que los une en un mismo objetivo: crear y producir. Esperamos que este proyecto pueda ser aprobado y dar un paso hacia la modernización laboral”.
En cuanto al número para habilitar la sesión, La Libertad Avanza cuenta con 95 diputados. A ese bloque se suman los 22 integrantes del interbloque Unidos (PRO, UCR, MID, ABA y PSC), los 9 miembros de Innovación Federal (Salta y Misiones), 2 legisladores de Producción y Trabajo (San Juan) y un representante de La Neuquinidad, con lo cual el oficialismo tendría el quórum asegurado.
Además, podrían sumarse tres diputados que responden al gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y otros tres de Catamarca, cercanos a Raúl Jalil, dos espacios que ya acompañaron al Gobierno en votaciones clave.
Desde la oposición, el peronismo y la izquierda anticiparon un rechazo total al proyecto. “Es una regresión histórica donde no hay un solo artículo que mejore derechos”, afirmó a Infobae el diputado y referente de La Bancaria, Carlos Cisneros. Y añadió: “La Ley de Contrato de Trabajo fue reformada más de 240 veces; no es vieja, la quieren reemplazar para retroceder cien años”.
Impacto en Misiones del paro nacional contra la reforma laboral: sin colectivos, bancos ni estaciones de servicios durante todo este jueves
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) Misiones confirmó que se suma plenamente a la huelga, por lo que no habrá servicio de transporte urbano e interurbano de pasajeros en toda la provincia durante las 24 horas de paro.
En paralelo, La Bancaria Misiones confirmó que se suma al paro general, con la consecuencia directa de que este jueves no habrá atención al público en ninguna entidad bancaria de la provincia. Las cámaras y sucursales permanecerán cerradas durante toda la jornada, lo que afectará a clientes, empresas y jubilados que habitualmente realizan trámites, cobros o gestiones presenciales.
El impacto del paro también se sentirá en las estaciones de servicio de Misiones. El gremio que nuclea a los trabajadores de este sector confirmó su adhesión a la huelga y señaló que las estaciones no funcionarán durante la jornada de protesta. Aunque el nivel de cumplimiento dependerá del acatamiento de cada empresa, se anticipa que no habrá expendio normal de combustibles ni atención en surtidores.
Además de estos servicios, la adhesión de otros sectores gremiales -como estatales, docentes y empleados de comercio- sugiere que diversas actividades económicas y administrativas en la provincia también resintirán su funcionamiento durante la huelga, aunque el grado de impacto variará según la presencia y organización de cada sector.
La Municipalidad de Posadas informó que, pese al paro nacional, el servicio de recolección de residuos se prestará con normalidad este jueves.
Por último, desde el Hospital Madariaga y el Parque de la Salud de Misiones informaron que se atenderá con normalidad durante la jornada.